Si bien todavía son muchas la versiones sobre lo que paso durante la dictadura militar, para muchos fue una guerra, para otros un genocidio.
Pero lo indefendible es que el estado, halla hecho desaparecer personas y hasta separar a los hijos de sus padres, estos ni en una guerra se permite, señores.
Para muchos es un pobre viejo, al que deberían dejarlo en paz, pero no piensan en los miles que no descansan en paz desde hace mas de 30 años y en las miles de Madres, Abuelas que buscan a sus hijos y nietos hasta nuestros días.
En Google Video encontrarán mas videos sobre el tema Bussi
Durante su discurso, Bussi criticó “la omisión sistemática y deliberada del marco histórico”. Y, en su versión de ese “marco histórico”, sostuvo que en Tucumán “tuvo lugar una guerra para aniquilar la agresión marxista leninista de bandas de delincuentes terroristas organizadas, equipadas e instruidas militarmente con apoyo extranjero e ideológicamente fanatizadas para procurar, con el terror y la muerte, la toma del poder político de la nación”. También dijo que “esas bandas no eran jóvenes idealistas sino traidores a la Patria ” y que “los ideólogos de la subversión hoy (están en el) Gobierno”. Asimismo, consideró que “el gobierno de María Estela Martínez, con el apoyo del pueblo, repelió constitucional, institucional y militarmente la agresión”. Y agregó: “La figura del desaparecido es un arbitrio psicológico de la subversión para disimular las bajas en combate”. Tres veces lloró: cuando empezó su discurso, cuando se manifestó emocionado al recordar que fue elegido gobernador (un cargo que ya había ocupado durante la dictadura) por votación democrática, y cuando se mostró como una víctima de “la venganza de los derrotados de ayer en los montes y las urnas tucumanas ” que, según él, querrían destruirlo “como ciudadano, militar y político”. Antes de terminar con su declaración y responder las preguntas del fiscal, el ex gobernador cuestionó a los médicos que dijeron que está en condiciones de salud de afrontar el proceso. El juicio oral comenzó el martes y fue interrumpido ese mismo día, cuando Bussi, de 82 años, con problemas cardíacos crónicos y que entró con asistencia respiratoria, adujo un dolor en el pecho y fue retirado de la sala en camilla. El acusado permaneció 48 horas internado en una clínica, un médico de la Corte Suprema dictaminó que está “compensado” y en condiciones de afrontar el juicio. Bussi y Menéndez están acusados por la desaparición del ex senador Guillermo Vargas Aignasse, en 1976. La causa es la primera que llega a juicio oral de un medio millar por crímenes de lesa humanidad cometidos en Tucumán antes de y durante la dictadura. Según la acusación, Aignasse fue secuestrado de su casa el 24 de marzo de 1976, torturado en la Brigada de Investigaciones y trasladado a la cárcel de Villa Urquiza. La versión militar sostiene que el dirigente fue liberado el 5 de abril y secuestrado por un grupo armado desconocido -versión reiterada hoy por Bussi-. Pero la acusación les reprocha a los máximos jefes de zona (Menéndez) y subzona (Bussi) de la llamada “lucha antisubversiva” el “haber parodiado una supuesta libertad” del legislador para luego hacerlo desaparecer.
Fuente: Clarín y TN Noticias










Bussi dice que hubo una guerra, yo vivo en tucuman y jamas vi un combate, si vi, secuestros, torturas y como se robaban, los bienes de las familias de desaparecidos.